Hace ya un par de años que las blogueras de moda están llamando la atención en las redes y Bianca Budeguer es una de esas mujeres que está dejando su huella como líder de tendencias en el mundo digital.
Ella es tucumana, tiene 36 años y es Licenciada en Historia, pero comenzó a trabajar en moda en 2007, antes de recibirse, sabiendo que su trabajo iba a ser full time en este ámbito. El mundo fashion siempre estaría en su camino.
Luego de 10 años trabajando como diseñadora, hoy se dedica a la difusión de moda como columnista en el programa de TELEFE Tucumán, Vivo Tucumán y como estilista dictando charlas y generando contenido desde sus redes sociales.
Ya sea compartiendo nuevos descubrimientos de moda y sus prendas favoritas o dando consejos para combinar el outfit perfecto, Bianca siempre entretiene y sorprende con su estilo. Es más, incluso ha creado sus propias líneas de ropa. En esta entrevista, esta carismática fashionista nos permitió conocer un poco más de ella:
¿Cómo nace tu interés por el diseño, es algo que estuvo siempre presente en tu vida? ¿De dónde viene esta pasión?
Al amor por la moda lo heredé de mi mamá, de mi abuela y de mi tía abuela. Para estas tres mujeres la vestimenta fue siempre algo más profundo que solo ropa. Mi abuela, más allá de una infancia dura y humilde, siempre vistió impecablemente, con una elegancia y un sentido del gusto innatas. Destacándose del resto y ganando la admiración de los demás por su encanto, por su charme, y su personalidad magnética, pero también por su entrega incansable al trabajo y por su búsqueda de superación. Mi tía abuela me regaló la posibilidad de materializar de pequeña mis diseños, con su habilidad para crear prendas exquisitas y volver realidad mis ideas. De mi mama lo aprendí todo, incluso el disfrute por el buen vestir. Mi infancia está marcada por anécdotas con la vestimenta, recuerdo el conjunto de lana que mi mamá me tejió cuando tenía 3 años, era un pantalón y un buzo negro con la pechera en fucsia, ¿quien vestía así a su hija en los 80? Recuerdo mi fiesta de cumpleaños de 7, cuando en vez de vestido y moño llevaba falda pantalón de jean y remera de patchwork. Luego vinieron sus mandatos en mi adolescencia, “Bianca no te uniformes”, “Bianca vestite diferente”. ¡Una tortura para una joven que quiere pertenecer al rebaño! Pero la semilla ya estaba plantada y en esos años de baja autoestima me refugié en la vestimenta usando looks especiales.
Contanos sobre la experiencia de “Bianca & García”
Luego de mi primera marca, vino Bianca & García, mi proyecto de diseño más personal. Desarrollaba dos colecciones al año que se producían completamente en Tucumán. Luego de un tiempo en showroom abrimos el local en Barrio Norte. El proyecto además de vender mi marca, consistía en realizar una edición de moda para tener en el local propuestas distintas que tengan que ver con mi gusto personal, para ofrecer una experiencia única, con prendas diferenciales y asesoramiento personalizado. B&G fue mi microcosmos, mi felicidad, mi refugio de las desilusiones y de los momentos amargos de la vida. Pero sobre todo fue mi escuela, con Bianca & García me formé y me preparé para ser adulta.
Hoy estás vinculada al mundo de la moda como “fashion blogguer” o “influencer”, ¿con qué término te sentís más identificada y cómo surgió la idea de involucrarte de esta forma?
Me cuesta mucho definirme y me lleva bastante tiempo adoptar títulos que me definan. Me siento más cómoda con “fashion blogger”, porque aunque no tenga un blog, desde mi Instagram comparto mi visión de la moda. La tarea de influencer me gusta solo si sirve para inspirar y sumar a otros.
Mi llegada a Instagram se dio espontáneamente. Siempre manejé la cuenta de Bianca & García, Claudita Carrasco me guió en el tema; ella analizó lo que pasaba con las publicaciones y me alentó para que publicara más fotos mías luciendo los distintos looks que llegaban a B&G, sin saberlo ese fue el primer paso.
En enero de 2018 cerré el proyecto B&G sin perspectivas de retomarlo. Me estaba despidiendo del diseño y de la moda, habían sido varios años y había quedado desganada, por lo que decidí pasar a otra cosa. En mayo Renzo Spuches me convocó para el programa de TV Vivo Tucumán, y así volví a la moda, con todo, pero desde otro lugar. ¡Descubrí un espacio y un rol que amo y con el que me siento súper cómoda! Instagram fue el medio para que ese contenido semanal llegue a quienes no podían ver el programa. Esto causó mucha repercusión, entonces comencé a sistematizar las publicaciones de looks, de los videos del programa, de la información de las columnas y a partir de ahí comencé a trabajar con marcas y empresas.
¿Qué contenidos y cómo elegís lo que vas a mostrar en tus redes?
Elijo lo que me gusta, expreso lo que pienso y cómo vivo la moda. Mi idea es contagiar lo que me mueve y apasiona, sobre todo haciendo hincapié en la singularidad, en que cada uno tiene una voz propia que considero más valiosa que un coro de uniformidad. Me gusta mostrar la moda como un gran disfrute y una fuente de inspiración inagotable, tomar de ella lo que a cada uno le haga bien. Sin responder a la tiranía de mandatos estéticos, tomarlos para transformarlos y hacerlos propios. Me gusta el contenido que creo aporta para encontrarle la vuelta a la vestimenta. Para mí el fin último de la moda debe ser el disfrute, sumar alegría a tu vida, de otra manera la moda no me interesa.
¿Cómo vivís la comunicación desde las redes? ¿Cuál es la respuesta que recibís de tus publicaciones?
Con mucho compromiso y responsabilidad, entiendo que este es mi trabajo, en el que ofrezco un servicio, el día que no sume a otros deja de existir. Las respuestas son hermosas, cálidas, empáticas, me alimentan, y me motivan a seguir adelante y a generar cosas nuevas para enriquecer el espacio. Además también me doy el gustito y muestro lo que hace que mi corazón se acelere, desde una película a una fotografía.
¿Tenés referentes en este ámbito? ¿A quién admirás del mundo de la moda?
Desde hace muchos años, mi alegría y mi inspiración era ver el blog The Sartorialist, el trabajo de Scott Schuman. Lo admiro profundamente por su visión de la moda. También me gusta mucho Leandra M. Cohen, la admiro y me inspira porque esta mujer se ríe de la moda y hace literalmente lo que quiere con ella, además tiene un sentido de la estética súper singular y genuino. Ella es un ejemplo y una motivación personal en mi relación con la moda. Luego, las más correctas la danesa Pernille Teisbaek y la argentina Candela Pelizza.
¿Cómo definirías tu estilo?
Mi estilo es ecléctico, aunque su base es net (clásico y elegante) con una impronta contemporánea. Me gusta llevar algo fuera de lo común, ese es mi tótem. Casi no puedo salir de casa sin sentir que tengo algo especial, un detalle, un toque que marque la diferencia. Me gustan mucho las mezclas, combinar cosas que, por lo general, no se las vería juntas y crear armonía. Me gustan las siluetas excesivas, los detalles románticos y los masculinos.
También soy bastante relajada y descontracturada, me gustaría contagiar con mi vestimenta la idea de que en moda todo es posible, que podés hacer lo que tengas ganas. Me gusta que guste mi estilo, pero no me condiciona la mirada del otro, uso lo que quiero y donde quiero. También elijo mis looks de acuerdo a lo que quiero sentir en ese momento.
¿Qué prendas no faltan en tu armario y qué prenda considerás indispensable para esta temporada?
La musculosa básica de morley de buena calidad, en blanco y en negro, y unos jeans que considere perfectos en ese momento, el que sienta que me abraza y que me queda bien, hoy es un mom jean claro. Esta temporada tengo muchas ganas de comprarme una puffer jacket excesiva.
En tus looks te encanta arriesgar, pero ¿con qué mezcla no te atreverías jamás?
Me gustan los sombreros, pero me cuestan muchísimo. En todos estos años no los he podido incorporar, me siento incómoda llevándolos, y no uso nada con lo que no esté cómoda.
¿Cuál es tu gran sueño?
No tengo un gran sueño, la vida cambia todo el tiempo y yo también. Durante años fui feliz con Bianca & García, un día dejé de serlo y decidí cerrar. Después de esa experiencia creo que comprendí que quizás mi vida será así, un poco cambiante. Mi sueño y mi objetivo concreto de cada día es encontrar la armonía, estar en eje, tener una solidez interna que me dé paz y que me sostenga mas allá de lo que pase afuera.
Mi norte hoy es sentir ese bienestar, sin sueños grandilocuentes, ahí es donde encuentro mi felicidad. Mi sueño en todo caso es vivir bien, con alegría, con esa inspiración que te lleva a andar cada día y que te da la inquietud para rodearte de esas cosas que te hacen bien y descubrir siempre nuevas.
¿Cuáles son tus planes para este año?
Planeo un poco y el resto me toma de sorpresa. Este año seguiré con mis columnas de moda para tv, desarrollando contenido para Instagram de la mano de empresas, marcas y diseñadores y, sobre todo, el plato fuerte es un cronograma de charlas y talleres que van tomando forma y encontrando fecha. Mi fórmula es enfocarme en hacer bien lo que sea que haga, darle todo mi compromiso y amor, esforzarme, soy un poco autoexigente y obsesiva pero también busco el disfrute.
¿Cómo te proyectás a futuro? Hace un año no me imaginé vivir todo lo que vivo hoy. Me acuerdo que Lucas, mi novio, me decía en abril: “vos vas a volver a la moda, ya vas a ver…”, y yo por dentro me reía y pensaba: “¡este qué sabe!” No tenía nada de ganas de trabajar en moda, lo consideraba una etapa pasada. Hoy, de nuevo en moda, encontré en esta faceta el rol con el que más cómoda me sentí hasta ahora, conjuga todo lo que soy y sintetiza toda mi formación. ¡Así que a futuro ni idea! Será lo que me brinde tranquilidad a la hora de vivir, esa sensación de bienestar, de que las cosas están bien.








