YOGA: una valiosa herramienta para afrontar momentos de crisis

Por Florencia Faiatt

El contexto de completa incertidumbre por el COVID-19 lleva a replantear desde las cuestiones más superficiales hasta ahondar bien profundo. Esta situación inesperada impacta en todos los aspectos de nuestra vida: en lo personal, lo familiar, lo social, en lo económico, y lo laboral.

Es probable que nos cueste pensar en la crisis que estamos viviendo como “una oportunidad”, esa frase que todos alguna vez escuchamos. Aunque en las circunstancias hostiles resulta difícil mantenernos optimistas y tener energía para afrontar el estrés que generan, es bueno darse cuenta de que todo momento de ruptura siempre trae consigo un cambio.

A medida que la cuarentena se extiende, vamos atravesando diferentes estados anímicos con múltiples efectos tanto en el cuerpo como en la mente. La incertidumbre y lo impredecible provocan estrés, miedos y mucha ansiedad, estados vinculados con pensamientos sobre el futuro. Para volcar la atención en el presente te propongo usar técnicas de Yoga, una disciplina milenaria que nos ayuda a mantener el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Las posturas físicas son sólo una parte de la amplia diversidad de recursos con los que contamos para lograr superar una crisis de un modo sano.

Es a través de una respiración consciente que nuestra mente permanece en el “aquí y el ahora”, generando un estado de plenitud. Así conseguimos que las preocupaciones no ocupen un lugar principal en la mente.

Frente a un contexto con tanta sobreinformación es importante preservarnos y no consumir continuamente noticias que terminan generando un estado negativo. En Yoga consideramos que la alimentación es lo que ingresa mediante los diferentes sentidos, no solamente por la boca. Debemos ser conscientes y conectarnos con lo que nos hace bien como una música agradable, una serie interesante, una lectura atrapante o una rica comida.

Estudios científicos afirman que quienes practican Yoga gozan de múltiples beneficios, alguno de ellos son: claridad para discernir y tomar decisiones, optimización de la respiración y la capacidad  pulmonar, conexión y liberación de emociones, elevación del sistema inmunológico, renovación de energía, favorecimiento de la creatividad y concentración, tranquilidad mental, mejora en la calidad del sueño, calma emocional y sensación de optimismo, aumento de la paciencia y la salud se ve favorecida en términos generales.

Te comparto algunas opciones de Yoga para que practiques en tu casa. Dedicate un tiempo y verás cómo después de la sesión te sentirás diferente.

-Agradecé a diario, un acto sencillo de reconocimiento y aceptación por lo que sucede en tu vida. La mente se conecta con aspectos positivos vivenciando una experiencia de plenitud. Incorporá el hábito al comenzar el día o por la noche antes de dormir. Mirá a tu alrededor y te vas a dar cuenta de que realmente tenés un montón para agradecer.

-Una respiración consciente genera sensación de calma y bienestar. Comenzá a inhalar y a exhalar sintiendo qué pasa en tu cuerpo. Incorporá por nariz todo el aire que sea posible y sacá por boca como si fuera un suspiro. Repetilo un par de veces y observá cómo lográs sentir calma soltando las tensiones.

-Recostate boca arriba para disfrutar de una relajación por diez minutos, si es necesario incorporá un almohadón por debajo de las piernas para tu comodidad. Podés cubrir tus ojos y taparte con una manta. Recorré todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, soltando cada zona en profundidad. Recordá liberar tensiones de la mandíbula y del rostro. Mantené una respiración lenta y suave dejando que los pensamientos pasen sin detenerte en ellos. Mentalmente podrías repetir algunas frases positivas como: “tengo salud”, “agradezco la vida que tengo”, “me siento en paz”, “cuento con los recursos para afrontar cualquier situación de adversidad”.

-Las posturas (asanas) nos permiten descargar emociones y tensiones, fortalecer y flexibilizar el cuerpo, jugar con el equilibrio y encontrarnos en la incomodidad. Descubrite en el proceso de sanación buscando alguna clase online que llame tu atención dentro de la inmensa variedad existente.

-La meditación nos conecta con lo más profundo de nuestro ser. Solemos recurrir a las meditaciones guiadas. Te dejo una opción sencilla llamada Tratak en la que focalizamos la concentración en un estímulo visual. Por ejemplo, observá por unos minutos la llama de una vela sin apartar la mirada mientras respirás lento, vas a percibir que la mente se aquieta.

-Cantar mantras es muy liberador y genera un estado mental pacífico. Sentir la vibración de la corriente del sonido es una experiencia profunda y sagrada. Por ejemplo, repetí: Ra Ma Da Sa durante un rato y disfrutá de tu energía renovada.

Te dejo algunas frases para recordar a diario.

  • El futuro lo construís todos los días con cada pequeña acción.
  • Aprovechá para reinventarte y poner a prueba tu flexibilidad.
  • Conectá con lo que es realmente importante que muchas veces en la vorágine cotidiana se nos pasa por alto.

-Como todo en la vida, esto también pasará.

Namaste

Florencia Faiatt – Profesora EInternacional de Yoga Integral

Encontrá contenido y clases en YouTube | Instagram: Myyogaflower

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