Lic. Romina Setti
Hacer foco en el desarrollo de habilidades sociales resulta crucial para el contexto presente: hoy no alcanza solo con adquirir conocimientos técnicos, por lo que demostrar aptitudes que nos conecten con el “saber hacer” pasa a ser un valor agregado en la mirada organizacional. Frente al mundo de apatía en el que nos encontramos, la actitud se convirtió en el diferencial que hay que potenciar para crecer personal y profesionalmente.

La actitud nos conecta con la disposición tanto mental como emocional para comportarnos. Tanto peso tiene la palabra que, incluso cuando decimos que alguien tiene actitud, imaginamos una percepción positiva en su accionar. Ahora bien, sabemos que no siempre es fácil tener una conducta optimista; sin embargo, cuando despertamos el “querer hacer”, transmitimos compromiso y empezamos a movernos hacia el logro de objetivos con más enfoque y fluidez. ¡Hacemos que las cosas pasen!
¿Cuáles son las capacidades individuales y sociales que enriquecen nuestro talento laboral?
- Iniciativa y proactividad: anticiparse a situaciones con dinamismo en la búsqueda de alternativas para la solución de problemas se transforma en una necesidad real.
- Flexibilidad y adaptabilidad: ¡lo único constante es el cambio! Generar apertura ante las oportunidades o conflictos, así como también ajustarse en función de lo que va sucediendo y de las relaciones, facilita espacios de trabajo colaborativos.
- Comunicación asertiva: la capacidad de expresarnos, la escucha y la inteligencia emocional son conductas claves para impulsar una buena actitud frente a una conversación, diálogo o feedback. Todo comunica y la actitud no se queda atrás.
- Oratoria: ¡hacelo con miedo, pero hacelo! ¿Te pusiste a pensar qué actitudes demostrás en tu tono de voz, en tus silencios, en tu postura? Animarse a hablar en público con confianza es uno de los mayores desafíos para entrenar.
- Liderazgo: entendiendo esta habilidad como la capacidad de influir hacia los objetivos, no solo gestionando equipos sino también para autoliderarse, tomar decisiones e inspirar hacia una visión clara y transformadora.
- Motivación: ¿qué te mueve? La motivación es esa fuerza interna que te lleva a actuar; es tener un “buen” motivo para la acción. Es lo que te guía a lograr tus sueños o una pequeña tarea. Esta fuerza es intrínseca: proviene de vos, de tus ganas de querer lograr algo.
- Trabajo en equipo: si no tenemos el propósito del bienestar grupal, de la armonía y de los buenos vínculos, será muy difícil alcanzar las metas de manera efectiva. El rol actitudinal cobra protagonismo cuando trabajamos con otros.
- Creatividad: ¿sabías que ser creativo tiene que ver con crear algo? Adoptar un pensamiento lateral y generar ideas disruptivas activa nuestros procesos cognitivos. Cambiá tus rutinas. Empezá haciendo algo diferente todos los días. Como dijo Einstein: «Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo». Esto te ayudará a descubrir nuevas formas de accionar.
- Autenticidad: reconocernos en nuestras fortalezas, pero también en nuestras áreas de mejora, demuestra vulnerabilidad, tener coraje frente a las adversidades y valentía al mostrarnos como somos. Esto resuena en un liderazgo más humano y más auténtico.

¿Qué nuevas actitudes impactarán en las tendencias organizacionales?
- Actitud Knowmad: ser nómades del conocimiento nos permitirá generar redes, compartir e innovar. La actitud knowmad favorece la imaginación, la creatividad y la capacidad de aprendizaje continuo. La apertura, la pasión y la motivación serán aliados para el desarrollo de trabajos en cualquier lugar, con cualquier persona y en cualquier momento. De esta manera, ser agentes de cambio y el mindset ágil acompañan el camino del desarrollo de las soft skills, también conocidas como habilidades blandas.
- Actitud lúdica: encontrar en el juego el desarrollo de competencias socioemocionales moviliza la curiosidad, el deseo de superación, la cooperación, la gestión de conflictos y la motivación. Vivenciar experiencias gamificadas en los procesos corporativos contagia actitudes de entusiasmo, despierta un clima laboral óptimo y fomenta la integración. La energía se percibe, y utilizar elementos del mundo de los juegos pasa a ser un gran aliado.
- Actitud digital: estar inmerso en las novedades tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial es un must para automatizar procesos, alcanzando excelencia operativa y estratégica. Sin perder de vista la gestión humana, mostrar autonomía e interés en articular la gestión del desempeño con la IA será la agenda organizacional para una mejor productividad.
La buena noticia: todo es desarrollable. Entonces, si no vas con todo… ¿a qué vas?
Lic. Romina Setti
Perform Consultora
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ROMINA SETTI — Fundadora y Directora de Perform Consultora. Licenciada en Recursos Humanos. Coach Ontológico Profesional. Facilitadora de talleres y team building. Gamificadora. Certificada en People Experience y Happiness Office Manager. Master Practitioner en PNL, especialista en Coaching educativo. Más de 20 años de experiencia en Recursos Humanos desarrollando funciones orientadas a capacitación, desarrollo y motivación, selección de personal y gestión de talento. Formadora de líderes y equipos y asesora de soluciones disruptivas de Recursos Humanos. Docente superior de RRHH.
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