Cecilia Heredia: entre el Estudio, la Danza y el Equilibrio Familiar

Vida Personal:

Cecilia, primero que nada, felicitaciones por haber finalizado tus estudios en Psicopedagogía. ¿Qué te llevó a elegir esta carrera y cuál fue tu principal motivación para embarcarte en este camino académico?
¡Bueno, muchas gracias! Estoy muy orgullosa de mí misma y de mi familia, porque sin el apoyo, paciencia y sostén de ellos, no hubiera sido posible. Toda la vida me apasionó la mente humana, el mundo emocional, y como la mente se relaciona y acciona con las emociones, cuanto de las enfermedades físicas son en realidad de causas emocionales, y cuanto se puede hacer para ayudar en ese camino. Es larga la historia, pero cuando salí del colegio, por allá hace 22 años, las cosas no se dieron para poder estudiar lo que realmente quería que era Psicología, estudié Publicidad, pero siempre se mantuvo mi inquietud y pasión por la psicología. Cuando comencé con la carrera de Psicopedagogía no estaba la posibilidad de realizar Psicología en otro lado que no sea presencial, con una carga y demanda horaria incompatible con la maternidad, llevando adelante la logística laboral y de una casa. De todos modos, las problemáticas de comportamiento me generan un desafío de aportar una ayuda, más allá de la profesión. Durante toda mi vida, estudié cosas a fines, pero no una carrera, y como tengo a flor de piel el famoso síndrome del impostor, quería realmente estudiar una profesión que me avale, y pues, allí me embarque a estudiar psicopedagogía.

¿Cómo lográs conciliar tu vida familiar, el cuidado de tus hijos, tus estudios y tu pasión como bailarina? ¿Podrías compartir cómo te organizas para manejar estas múltiples responsabilidades?
Actualmente finalicé mi formación como Psicopedagoga, y estoy estudiando a la par la licenciatura en Psicología, y comienzo ahora a principio del 2024 el ciclo para licenciar también Psicopedagogía. Tengo dos hijos maravillosos, un marido hermoso que viaja mucho, amo la cocina, en casa la cocina es una faceta fundamental, mis hijos y yo somos celíacos, y me gusta ser muy consciente de lo que consumimos, por ende, cocino casi todo. Juego al futbol, o lo intento al menos, y bailo. Muchas cosas, lo sé, pero si todos viéramos todo lo que hacemos y lo pondríamos sobre la mesa, nos sorprenderíamos de nosotros mismos. Mis hijos tienen doble jornada en el colegio y básicamente mi prioridad de estudio está en esa franja horaria, es decir 8 horas diarias, muchas veces la cocina es mi recreo, tengo mucha capacidad de gestión del tiempo y tengo claros mis objetivos y las inversiones que estoy haciendo en ellos, por ende, la prioridad uno son mis hijos, y luego mi estudio. Lo puedo hacer ahora que están más grandes y lo entienden, me gusta que valoren el esfuerzo, que vean que nunca es tarde para cumplir objetivos, y que la perseverancia y dedicación son la clave. Seba, mi marido es un pilar fundamental, hace que sea posible, cuando está en Salta es el que lleva y trae, y yo aprovecho para bailar y entrenar. Cuando él no está, no voy y está perfecto. Es entender las prioridades y las posibilidades.


Como madre de dos niños pequeños, ¿cómo enfrentas el desafío de armonizar tu vida académica y profesional con la crianza? ¿Cuáles han sido los mayores retos que has tenido que superar en este equilibrio?
Como te comentaba, aprovecho que interpreten mi esfuerzo como un aprendizaje, me emociona cuando ellos se alegran más que yo cuando rindo, y la compresión que le ponen a mi estudio. Muchas veces, las noches son mi momento de estudio, mientras ellos duermen, cuando sé que Seba puede cubrirme al otro día. Te imaginas con este nivel de autoexigencia que se lee inevitablemente, no puedo negar la necesidad de ser parte de la vida de mis hijos de cada instante. En casa hablamos mucho, y creo que esa es la clave, cuando ellos hacen tareas, yo también hago las mías y compartimos ese espacio. Saben que mamá está en un momento de inversión y que no es para siempre. De todos modos, creo que hoy por hoy, sea por estudio, por trabajo, o por la razón que sea, todos los padres estamos de manera similar, haciendo malabares. El secreto, podría decir que es una buena gestión del tiempo y marcar prioridades, para qué cosas necesito silencio o estar sola, y qué otras puedo hacer compartiendo con ellos.

Vida Familiar:

Compartís tu vida con un reconocido artista como Sebastián Giménez, vocalista de Ahyre, esto debe implicar un estilo de vida particular. ¿Podrías comentarnos cómo ha sido tu experiencia y cómo influye su profesión en la dinámica familiar y en la educación de tus hijos?
Cuando nació Jacinta, nuestra primera hija, la pediatra nos dijo una gran y dura verdad: “acá la constante vas a ser vos, él va y viene, asique vos llevas las riendas de la dinámica diaria y serás la referente”, recuerdo que, hasta ese momento, no lo había pensado, algo tan obvio y claro, pero yo no lo había dimensionado. Y entonces me relajé, en casa Seba es el papá divertido, es uno más, yo soy la que lleva los pantalones dirían algunos, no sé si es por la dinámica de sus viajes, o simplemente por personalidades, pero es así. Funcionamos muy bien, Seba es muy presente con los chicos, como comentaba, cuando está en Salta, él es el que lleva, trae y comparte mucho con ellos, en esos momentos yo aprovecho para ponerme al día con el estudio y abastecer el frezzer con comidas aptas. Mi gran secreto y aprendizaje, aunque parezca duro, es planificar las rutinas como si fuese madre soltera, sin depender para poder hacer, porque entonces cuando él no está todo funciona, y cuando está me descomprime, y no hay enojos, ni reproches. ¡Muchas veces por más que sea por trabajo, nos enoja no poder hacer algo porque el otro no está, aunque esto no sea consciente, entonces lo más sano es hacer la planificación como si no fuese a estar, y cuando está genial!

¿Cómo gestionan juntos las obligaciones laborales de Sebastián y tus propios proyectos? ¿Cómo logran encontrar un balance entre el tiempo en familia y sus respectivas carreras profesionales?
Siempre le planteé a Seba que el esquema para que funcione para mí, es un esquema de tres círculos entrelazados, ninguno funciona si alguno de los otros dos está roto. El primer círculo es el personal. Pasiones, trabajo, amigos, si esto no está bien, no funcionan los otros. El segundo círculo es la pareja, gestionar tiempo juntos, aunque sea una charla mientras se hace la comida, ver al otro a los ojos, percibir si su círculo personal no está bien y con respeto hacerlo ver, muchas veces soy yo la que le digo a Seba, ¿porque no llamás a los chicos para ir a tomar algo? o, deberías ir a correr un rato, ¡ojo! no por echarlo, pero realmente creo que, si ese primer círculo no está bien, los otros tampoco. Obviamente, muchas veces la rutina, el día a día, te va comiendo, todos caemos en eso, pero hay que sobreponerse y proponer cosas, un café, lo que sea. Los espacios están solo hay que asignarlos. Mi abuela siempre decía, nunca se duermas sin darse un beso. Por último, e igual de importante es el círculo de la familia, en casa lo hablamos muchos, somos un equipo, cada uno con su rol y sus responsabilidades, y funcionamos como tal. Podría decir que mantener este equilibrio de los tres círculos es la forma que fuimos encontrando y que hoy da resultado para mantener ese balance.

¿Qué valores o lecciones buscas transmitir a tus hijos mientras crecen en un entorno artístico y cultural?
Nos parece muy importante, y hablo en plural porque es algo que lo hablamos mucho con Seba, trasmitir a nuestros hijos la importancia de la perseverancia, si bien ellos tienen un papá artista, Seba no es el músico bohemio, imagínate que antes de tener que decidir entre la música o seguir estudiando en la universidad, estudiaba ingeniería, es decir, si bien es músico, es la parte estructural de la empresa, y ven que más allá de la música, los escenarios, y los viajes, su papá es su papá antes de ser un artista. La humildad que tiene Seba es algo que ellos lo tienen muy naturalizado, recién están teniendo edad como para entender realmente quien es su papá, y está bueno, porque pueden relativizarlo y entender que es su trabajo, y ver que el esfuerzo, y la perseverancia son la clave para conseguir todo. Ambos son muy artistas, Jacinta es una bailarina increíble, y no lo digo porque se me caigan las babas, realmente lo es, al igual que Cayetano es un artista plástico de otro nivel, y ambos van entendiendo en su camino de pasiones, que cuesta, que tomar clases pese a los días que quizá no se tienen tantas ganas, es importante para el resultado final. En fin, creo que la perseverancia, la humildad y el reconocimiento son la clave. Entre ellos se aman y se validan todo el tiempo en las cosas que hace cada uno, y yo muero de amor, sé que esa hermandad que tienen es un vínculo que colaboramos en cultivar y es para toda la vida.


Trayectoria Laboral y Artística:

Además de tus estudios en Psicopedagogía, tu habilidad como bailarina es destacable. ¿De qué manera ha impactado tu formación artística en tu vida y cómo se relaciona con tus conocimientos en psicopedagogía?
Considero que bailar es una de las tantas formas de conectarse, el arte conecta, con uno mismo y con el otro, es una forma de sanar también, de expresarse. Creo que, como terapia dentro de las intervenciones psicopedagógicas, el arte es fundamental. Como comentaba antes, somos el resultado de lo que consumimos por los sentidos y lo que expresamos. Desde lo que comemos, lo que escuchamos, vemos, leemos, y expresamos. Es sabido que muchas terapias artísticas funcionan de manera excepcional en diferentes trastornos para ayudar a expresar, puedo dar fe de eso, el arte, sana, cuando no tengo un buen día, voy a baile y mi

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