Se llama Justin Trudeau (45) y es el primer ministro de Canadá. Es joven, simpático, carismático, sexy, feminista y liberal.
Logró hacer sombra al mismísimo Justin Bieber como embajador de Canadá rompiendo corazones, va hechizando con su mirada incluso a los líderes mundiales más poderosos. Lo vimos sin camiseta luciendo músculos y tatuaje, dando la bienvenida a una familia de refugiados sirios, bailando y jugando al rugby.
Tiene pinta de príncipe de Disney. Es el yerno ideal. Se volvieron virales las fotos que muestran a Ivanka Trump, la hija del presidente Donald, mirando, como una colegiada enamorada, a Trudeau durante su visita oficial a EEUU.
Nadie está a salvo, su sonrisa abre corazones y puertas a donde va. La canciller alemana Angela Merkel, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde; la duquesa de Cambridge, han sucumbido al efecto Trudeau.
Ni siquiera lsabel II, que tiene fama de ser una reina con carácter, logró escapar.










