MARÍA MILAGROS BOSO GALLI: MELODÍAS SIN FRONTERAS

Por Male

Revista abc entrevistó a María Milagros Boso Galli, una joven pianista salteña que triunfa en el mundo con su música. En sus primeros años de vida se enamoró del piano y desde entonces esa pasión crece día a día. Alrededor de los 5 años conoció este instrumento y a las 6 ya había decidido que quería ser pianista, su destino ya estaba marcado.

De pequeña, su mamá y su tía fueron quienes le brindaron las primeras herramientas, luego se graduó de la Escuela de Música hasta llegar a realizar un Master en Estados Unidos. Los tiempos que debía dedicarle al resto de las actividades curriculares como inglés o danza no fueron un obstáculo para que el amor por la música clásica y el piano se desarrollaran.

Talentosa por donde se la mire, brilla en escenarios internacionales y no deja de recibir reconocimientos. Su carrera ascendente comenzó desde muy chica, a los 12 años viajó por primera vez a Chile para un festival de Música de Cámara y solistas del Zicosur y el recorrido siguió por Brasil, Perú, México, Francia, Suiza, Austria, Polonia. Desde 2008 es pianista del Ballet de la Provincia y la Universidad Católica de Salta, vive su presente con gratitud y confía en que la vida siga sorprendiéndola.

 

¿Por qué elegiste el piano como forma de expresión, qué fue lo que llamo tu atención de este instrumento?

No lo sé, me enamoré.  Al principio, y creo que todavía parte de esa sensación me acompaña, el piano era algo imponente, mágico, sus sonidos y sus timbres. Recuerdo que mis ojos apenas llegaban al teclado y me provocaba tanto tocarlo, sentía unas ganas terribles.

Nunca me había preguntado a mi misma por qué lo elegí como medio de expresión. Sin embargo, la sensación que tengo cuando toco para un público es que no se necesitan palabras para transmitir sensaciones, energías, para provocar cambios en los estados de ánimo, para llegar a las personas.

La música es un lenguaje que trasciende lo verbal y lo maravilloso de este instrumento es que moviliza a todo quien lo escucha, independientemente si sepa de música o no.

 

¿Cuáles son tus influencias? ¿Tenes referentes?

Mi pianista favorita es Martha Argerich, mi referente principal, a quien admiro muchísimo. Crecí escuchando grabaciones y viendo vídeos suyos, aparte me siento identificada con su discurso musical que es muy expresivo y bastante libre, energético, potente y transmite magia.

Otros referentes son los pianistas que están surgiendo en la actualidad, porque es cómo se están interpretando las obras en estos tiempos, lo que capta la atención del público de este tiempo. Por otro lado, actualmente mis influencias pasan por jóvenes colegas pianistas de distintos países, con quienes comparto en los festivales internacionales a los que voy, también por los grandes maestros para quienes toco. Cuando estoy afuera me llaman mucho la atención las distintas escuelas pianistas que hay, trato de absorber al máximo por ejemplo, la técnica asiática y la energía y fuerza de la rusa, el desarrollo preciso de los timbres y articulación alemana, la sutileza de los matices de la escuela francesa, la brillantez de la italiana, etc.

 

Con tu arte pudiste recorrer numerosos países, contanos alguna experiencia que te haya marcado o recuerdes del exterior

Este año en particular, tuve la suerte de ser elegida para tocar e ir a los festivales de piano del Mozarteum de Salzburgo, Austria; el de Bydgoszcz, Polonia, el de Nueva York y el de Miami. En Austria me impresionó la intensidad con la que se vive la música clásica, la asistencia del público a los conciertos es masiva, sea en un teatro o al aire libre. Por otro lado me sorprendió la estima que tienen de los pianistas argentinos a quienes consideran entre los mejores del mundo, inmediatamente nombran a Argerich, Barenboim, Tempo. También me pareció increíble haber estado tocando Mozart en el Mozarteum y a la vuelta de su casa, que cuando toqué para su Director Peter Lang me haya dicho que no cambiaría nada de mi interpretación, eso fue fuerte, nunca me hubiera imaginado algo así.

Polonia fue un desafío grandísimo, tocar de solista con la sinfónica de Bydgoszcz y un concierto para piano y orquesta tan demandante como el de Schumann, de memoria. Requirió todo de mí, pasé por sensaciones de terror a satisfacción plena y felicidad por haberlo logrado.

También visité, en Varsovia, el museo de Chopin, uno de mis compositores favoritos. Nueva York, me gusta porque es muy cosmopolita, podes escuchar hablar en 5 idiomas distintos en una misma cuadra. Allí tuve la oportunidad de ser escuchada por maestros de la Julliard, de la Manhattan, del Royal Conservatory de Boston (entre otros de Europa y Asía) y sus devoluciones fueron excelentes, me dijeron que era muy talentosa, varios me ofrecieron continuar mi carrera allá.

 

Fuiste reconocida como una de las Jóvenes Sobresalientes de la provincia por tus logros culturales, ¿qué valor tiene para vos recibir un premio de este tipo?

Estoy muy agradecida y feliz por haber recibido este premio. JCI (Cámara Junior Internacional) es una organización cuyos integrantes están comprometidos a crear cambios positivos en sus comunidades. Este reconocimiento representa un estímulo para seguir adelante, me lleva también a mirar el camino ya recorrido y celebrar lo logrado, por otro lado me ayuda a plantearme más objetivos y sueños, sobre todo a pensar de qué forma pueden mis acciones contribuir a la sociedad.

Me llena de orgullo formar parte de este grupo de “10 Jóvenes Sobresalientes de la Provincia de Salta 2018”. Jóvenes  con historias de vida tan inspiradoras y cuyas acciones diarias tienen un importante impacto en la sociedad y que trabajan para mejorar la vida de quienes los rodean.

 

¿Cómo te proyectas en un futuro?

Resulta difícil proyectarme en un mundo tan cambiante como el que vivimos, Sin embargo, tengo objetivos artísticos a largo plazo y objetivos a corto plazo, que considero más importantes porque son el motor de los primeros.

Me encuentro ahora en la búsqueda de una construcción de sonido más pensada, de la comprensión más holística de las obras que interpreto, además  me genera curiosidad qué lleva a las personas a escuchar tal o cual tipo de música. Me gustaría si, como objetivo a futuro llevar mi música a la mayor cantidad de países posibles. Y también poder transmitir que la música académica es un género en constante evolución y con el cual todos podemos sentirnos identificados, que también forma parte de nuestra cultura. Por lo último, me interesa muchísimo la difusión de compositores salteños y de otras partes de América.

 

¿Qué mensaje le podes dejar a los jóvenes artistas?

Cada vez que me hacen esta pregunta me resulta difícil contestar porque considero que hay miles de personas allá afuera que podrían dar un mejor mensaje que yo, sólo me queda compartirles lo que me digo a mi misma. Mi mensaje sería seguir adelante, transformar las críticas en herramientas para ser mejores por más duras que sean. Cuando estén convencidos de que algo es bueno, no aceptar un no por respuesta. Ver las cosas de la forma más positiva posible. Es el optimismo, la fe, lo que nos lleva a hacer grandes cosas.

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